Jorge Barrientos
Dirigentes de al menos 15 organizaciones de comerciantes del Centro Histórico, que agrupan a cerca de mil 500 vendedores, denunciaron públicamente que la Unión Popular de Vendedores Ambulantes (UPVA) “28 de Octubre” pretende apropiarse de espacios mediante amenazas, agresiones e incluso uso de armas.
Los líderes Francisco Machorro, de Antorcha Campesina; Federico López, de Fuerza 2000; y Irene Tejeda, representante del gremio de pescaderos, advirtieron que el grupo ha intensificado su presencia en la zona con el aparente respaldo de autoridades municipales y estatales.
“Desde Morena se desató su expansión”
Los comerciantes acusaron que desde la llegada de Morena al gobierno, la 28 de Octubre ha recibido facilidades para ocupar lugares que pertenecían a otras organizaciones. Incluso señalaron que, en eventos masivos como el concierto de Shakira en Puebla, las autoridades permitieron su instalación sin restricciones.
“Una sola organización no puede imponerse a base de amenazas y desplazar a miles de familias que trabajan de manera pacífica”, reclamaron los representantes.
Intimidación y denuncias penales
De acuerdo con los testimonios, la 28 de Octubre obliga a comerciantes a firmar documentos bajo presión y en ocasiones con armas de fuego como método de intimidación. Contra esta agrupación existen al menos dos denuncias penales vigentes por agresiones y amenazas.
Francisco Machorro recordó que en el pasado, distintos líderes lograron acuerdos para respetar los espacios de cada organización, algo que ni las autoridades han podido garantizar en la actualidad.
Reclamo directo al gobierno
Los dirigentes hicieron un llamado al Gobierno del Estado y al Ayuntamiento de Puebla para que actúen con firmeza y no permitan que el Centro Histórico sea tomado por la fuerza. Cuestionaron que, pese a las denuncias, la respuesta oficial se limite a prometer diálogo mientras el grupo continúa avanzando sobre más zonas.
“Lo que está en juego no es solo el espacio público, sino la paz y la seguridad de cientos de familias que dependen de su trabajo en el Centro Histórico”, advirtieron los comerciantes.